Desarrollo de la empresa

Un hombre con una visión

Horst Groninger cree en lo que hace. El 11 de abril de 1980 fundó su empresa. Con el revolucionario invento de la bomba de émbolo rotativo sin sellos en la maleta viajó por toda Europa para convencer a los clientes de su innovación. Pero consigue mucho más que esto: pone los cimentos para el posterior liderazgo del mercado en el procesamiento de jeringas preesterilizadas de un solo uso.

Gran avance

Eva Groninger no solo gestiona las finanzas de la empresa sino que además aporta su don creativo. La arquitectura de los edificios de groninger lleva su firma tanto en el interior como en el exterior. En los años 80 se va ampliando continuamente la sede de Crailsheim antes de realizar en el 1992 el gran edificio nuevo con nave de montaje y un edificio de administración. Los números del volumen de ventas y del personal aumentan continuamente.

groninger goes USA

groninger cruza el gran charco en el 1997 con una propia sucursal en los EE. UU. - Consecuencia lógica del creciente círculo de clientes en América del Norte. groninger construye en el 2012 a tal fin una sede propia en Charlotte, Carolina del Norte.

Una familia, una empresa

Horst Groninger incorpora a sus hijos Volker y Jens a la empresa. Volker Groninger se convierte en director gerente técnico y su hermano Jens asume la gerencia comercial. Las dos generaciones definen unidas el destino de la empresa. En una época en la que a menudo no se regulan a tiempo las sucesiones en las empresas, Horst Groninger consigue mandar una señal positiva frente a empleados, clientes y socios: groninger es y sigue siendo una empresa familiar independiente.

Nuevos conceptos para el sector farmacéutico y cosmético

Tanto a nivel nacional como internacional son las innovadoras ideas y conceptos los que hacen crecer las unidades de negocio de máquinas farmacéuticas y cosméticas. En la cercana población francona de Schnelldorf se consigue transferir la filosofía de groninger a las necesidades específicas de la industria de cosmética.

Un camino en continuo ascenso

Desde su fundación groninger sigue creciendo de forma consecuente y sana. En el 2003 se inauguran el nuevo centro de producción y el nuevo edificio de administración. La sede de Schnelldorf expande en el 2006 con dos naves de montaje y en el 2010 la empresa construye una gran nave de montaje en Crailsheim. Los 1,300 empleados generan un volumen de ventas de más de 170 millones de euros. Groninger nunca se detiene, sino que siempre sigue investigando innovadores conceptos y desarrollando nuevas tecnologías.